Señalado públicamente por su jefe Luis Almagro de dar pocos resultados, el exministro peruano presentó su dimisión al frente de la Maccih. Su renuncia golpea el mayor esfuerzo colectivo realizado hasta ahora por la OEA por combatir la impunidad en uno de

“La OEA es más que Venezuela, también es Honduras”

02/19/2018 - 10:45
El País

De forma repentina el jueves por la noche, el jefe de la Misión contra la corrupción y la impunidad en Honduras (Maccih), Juan Jiménez Mayor, presentó su dimisión. A través de un mensaje en Twitter, en el que adjunta cuatro hojas de argumentos, el exministro de Justicia de Perú reprochó al secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, no respaldar su esfuerzo por cumplir la tarea que le fue encomendada en 2016: limpiar la corrupción en Honduras.

Sorpresivamente no fueron los poderes fácticos de Honduras, que pedían su cabeza, quienes terminaron con él, sino su jefe directo, a quien Jiménez Mayor reprocha indiferencia y graves negligencias.

Aunque Almagro ha contestado y acusa a Jiménez Mayor de “ineficiencia”, su dimisión y la del resto de su equipo deja herida a la Maccih y frustra el mayor compromiso colectivo realizado hasta ahora por la OEA por combatir la impunidad en uno de los tres países más corruptos del continente.

Pregunta: Se ha despedido del cargo haciendo ruido. Acusa incluso a la OEA de dispendio en el manejo de recursos

Respuesta: Es un comunicado proporcional a las acciones y omisiones que hemos tenido este tiempo por parte de la organización.

P: ¿Se ha sentido solo durante su etapa al frente a la Maccih?

R: Ese ha sido el problema. A las dificultades que soportamos, incluida una amenaza de muerte contra un funcionario de la misión, y las complejas investigaciones que estamos realizando, se suma la indiferencia del secretario general, que ni siquiera tuvo la cortesía de recibir a su representante en Honduras.

Esta situación se suma a la nota crítica con mi papel que Almagro envió al Gobierno de Honduras y a la designación, sin ningún tipo de consulta, que se hace del expresidente Álvaro Colom como mediador [pocos días después fue detenido por corrupción]. Son hechos erráticos que demuestran que no se está haciendo una conducción adecuada.

P: ¿Nos hemos perdido algo? No es normal que no lo reciba Almagro o que critiquen su tarea sin previo aviso

"A las complejas investigaciones que estamos realizando,  se suma la indiferencia de Almagro"

R: Nosotros también estamos desconcertados. Recientemente, el 24 de enero, Almagro escribió en Twitter, justo cuando denunciamos el pacto de impunidad que había llegado la clase política hondureña para impedir que los investigáramos, que apoyaba al 100% la Maccih y citó mi nombre. Sin embargo, pocos días después emite una nota oficial al presidente de Honduras donde dice que a pesar de los recursos y la libertad de acción no hemos ofrecido los resultados esperados. Y los resultados están a la vista; hemos logrado sentencias condenatorias por corrupción por primera vez en la historia del país y acabamos de presentar un caso de alto impacto demostrar una red que implica a 60 diputados. Frente a eso el Congreso nos cierra la posibilidad de investigarlos con la firma de un ‘pacto de impunidad’ y el Secretario General responde con una carta así. Uno no entiende esos cambios de opinión frente a los mismos hechos.

P: ¿En qué contexto ha trabajado estos años?

R: Me gustaría que supieran lo difícil y complejo que es un trabajo así en Honduras, donde nos enfrentamos a partidos políticos que no tienen prácticas de transparencia, donde los organismos de control no ejercen su función y las instituciones están cooptadas políticamente. La Misión ha tenido la valentía de denunciar estos casos y de trabaja en casos de alto impacto y entra en otro nivel desde octubre de 2017 cuando construimos una jurisdicción única, la primera en Centroamérica especializada en corrupción confeccionada bajo el modelo de Perú cuando cayó Fujimori. Si Almagro no comprendemos que este es un proceso que lleva tiempo y que las investigaciones no se hacen con chismes, es que no está preparado para dirigir un órgano anticorrupción.

P: ¿Cree que hay una mano negra detrás de su dimisión?

R: No quiero entrar en especulaciones. Solo sé que una persona no puede cambiar en 15 días su visión sobre la misión. Con este pronunciamiento he querido defender a mi equipo que ha trabajado muy duro y muchos fines de semana para hacer su trabajo. Nos dolió mucho el pacto de impunidad alcanzado por la clase política hondureña y nos duele más ver que nuestro líder, en lugar de apoyar y acompañar ese trabajo, dice que la misión no da resultados.

P: ¿Almagro podría haber puesto el mismo interés en Venezuela que en Honduras?

R: Comparto la posición de Almagro sobre Venezuela, pero la OEA es más que Venezuela. La OEA también es Honduras. Es un organismo hemisférico que debe tener en cuenta los problemas de la región, no solamente los de Venezuela. Honduras merece el respeto de la organización y que se actúe en concordancia con los problemas que tiene.

P: Entre sus reproches está que la Maccih no haya llegado a la Cumbre de las Américas que se celebrará en Lima en abril

R: Fui embajador de Perú en la OEA durante más dos años y trabajé mucho para que la cumbre de las Américas fuera en Lima y sobre corrupción. Por tanto esperaba una referencia en la Cumbre sobre lo que hace la misión. Más aún, teniendo en cuenta que se trata del esfuerzo regional más importante de combate a la corrupción. Pero ni siquiera he recibido una sola comunicación de la OEA al respecto.